
Wilkinson, nacido Mark Wilkinson, es una figura clave en la escena del drum and bass, un productor y DJ cuya música combina melodías eufóricas con bajos implacables. Surgido del vibrante panorama de la música electrónica del Reino Unido, Wilkinson se ha convertido en sinónimo de un sonido que es a la vez emotivo y perfecto para la pista de baile. Su música bebe de influencias diversas, desde la energía cruda del jungle hasta el brillo pulido del pop, creando un estilo que trasciende géneros y conecta tanto con el público underground como con el mainstream. El punto de inflexión en su carrera llegó en 2013 con el éxito "Afterglow", en colaboración con Becky Hill, un tema que lo catapultó a la fama y se convirtió en un hito del drum and bass moderno. La combinación de ganchos pegajosos y letras emotivas demostró su habilidad para crear música que va más allá del club, lo que le valió elogios generalizados y una nominación al Mercury Prize. Desde entonces, ha lanzado álbumes aclamados como *Lazers Not Included* e *Hypnotic*, consolidando su estatus como innovador del género. Además de su trabajo en solitario, Wilkinson ha colaborado con artistas como Sub Focus, Tom Grennan y Wretch 32, ampliando su alcance creativo. Sus actuaciones en vivo, que a menudo incluyen voces en directo y visuales dinámicos, lo han convertido en un imprescindible. Recientemente, ha estado explorando nuevos proyectos, incluyendo colaboraciones con talentos emergentes y experimentaciones con sonidos electrónicos híbridos. Wilkinson sigue siendo un pilar del drum and bass, evolucionando constantemente sin perder de vista las raíces del género.