We Hate You Please Die no son simplemente otra banda de noise-pop; son un asalto sónico a lo mundano, una erupción caleidoscópica de melodías empapadas en feedback y un lirismo desafiante, a menudo sardónico. Originarios de Rouen, Francia, este cuarteto se labra un nicho en algún lugar entre la energía abrasiva de los primeros Sonic Youth y el subidón azucarado de The Jesus and Mary Chain, con una buena dosis de sensibilidad shoegaze moderna añadida para darle sabor. Formados a finales de la década de 2010, WHPD ganaron rápidamente impulso con sus electrizantes actuaciones en vivo y una serie de EPs que mostraron su característica estética de muro de sonido. Temas iniciales como "Can't Wait" se convirtieron en himnos underground, elogiados por su intensidad cruda y ganchos innegables. Sus incesantes giras por Europa, teloneando a bandas como Pale Waves y Catholic Action, consolidaron su reputación como una fuerza a tener en cuenta. El impacto cultural de WHPD radica en su visión intransigente. No temen ser ruidosos, crudos y emocionalmente vulnerables, creando música que resuena con una generación que lidia con la ansiedad y la angustia existencial. Si bien las colaboraciones han sido escasas, su impacto en la floreciente escena indie francesa es innegable. Los lanzamientos recientes continúan refinando su sonido, sugiriendo una banda en constante evolución sin dejar de ser fiel a su núcleo ruidoso y rebelde. Son una banda decidida a destruir tus tímpanos, una canción perfectamente elaborada y cargada de distorsión a la vez.