Vito Priante no solo canta ópera; está desmantelando sus ideas preconcebidas. Este barítono italiano, con una voz que atraviesa sin esfuerzo los traicioneros paisajes de Mozart y Rossini, inyecta una modernidad palpable en cada actuación. Su enfoque no se trata simplemente de tocar las notas correctas; se trata de habitar los personajes, de dar nueva vida a narraciones centenarias. El estilo de Priante, aunque profundamente arraigado en la tradición del bel canto, posee un dinamismo inherente, extrayendo influencias de las técnicas de actuación contemporáneas y una comprensión matizada de la interpretación dramática. Priante llamó la atención por primera vez por sus papeles en producciones de música antigua, mostrando una notable agilidad y precisión que lo establecieron rápidamente como una estrella en ascenso. Su posterior incursión en un repertorio operístico más convencional solo solidificó su posición. Sus actuaciones destacadas en producciones como "Il barbiere di Siviglia" y "Così fan tutte" mostraron no solo destreza vocal, sino una cautivadora presencia en el escenario. El impacto de Priante proviene de su capacidad para conectar con el público moderno, desafiando el elitismo a menudo percibido de la ópera con su pasión genuina e interpretaciones accesibles. Ha colaborado con estimados directores y directores de orquesta en todo el mundo, consolidando su lugar como una figura destacada en la ópera contemporánea. Sus compromisos recientes incluyen actuaciones aclamadas por la crítica en los principales teatros de ópera de toda Europa.