
The Jesus Lizard: un nombre sinónimo de noise-rock corrosivo, una banda que se abrió paso a través del fértil underground de Chicago a finales de los 80 y principios de los 90, dejando un rastro de vidrios rotos y desconcertados mosh pits a su paso. Liderados por el convulso y sardónico David Yow, su sonido era un brutal tapiz tejido a partir de los riffs de guitarra angulares y poco ortodoxos de Duane Denison, la batería implacable, casi tribal, de Mac McNeilly, y las líneas de bajo fundamentales de David Wm. Sims. Piensa en una colisión monstruosa entre el post-punk, la agresión hardcore y la abstracción art-rock. Su ascenso fue gradual pero deliberado. Álbumes como "Head", "Goat" y "Liar" en Touch and Go Records cimentaron su reputación como una banda que priorizaba el impacto visceral sobre el atractivo comercial. Sus conciertos, legendarios por las payasadas de Yow en el escenario – que a menudo involucraban saltos al público y autolesiones – se convirtieron en leyenda. Una breve temporada en Capitol Records con "Down" y "Shot" marcó un período de experimentación antes de su disolución inicial en 1999. Si bien muchas bandas de su época cayeron en el olvido, la influencia de The Jesus Lizard continuó resonando, inspirando a una generación de artistas de noise-rock y post-hardcore. Después de años de inactividad, la banda se reunió a finales de la década de 2000 para giras esporádicas, demostrando que su marca de caos sónico seguía siendo tan potente como siempre. Más recientemente, un regreso en toda regla los ha visto de vuelta en los escenarios, recordando al mundo por qué siguen siendo venerados como arquitectos del caos controlado.