
Scott Woodruff, el arquitecto musical detrás de Stick Figure, no solo toca reggae; está construyendo paisajes sonoros que son a la vez profundamente personales y universalmente resonantes. Su música, creada principalmente como un proyecto solista en su estudio de Massachusetts antes de evolucionar hacia una experiencia en vivo colaborativa, entrelaza hilos de dub, reggae roots y texturas electrónicas en un tapiz de melodías introspectivas y ritmos hipnóticos. La trayectoria de Stick Figure ha sido un testimonio de crecimiento orgánico, impulsado por una dedicación inquebrantable y una conexión genuina con sus fans. Álbumes tempranos como "The Sound of My Addiction" sentaron las bases, pero fueron discos como "Burial Ground" (2012) y "Set in Stone" (2015) los que cimentaron su lugar como una fuerza líder en la escena reggae estadounidense, encabezando consistentemente las listas de reggae de Billboard. Lo que distingue a Stick Figure es el compromiso de Woodruff con la autenticidad. Su música no es solo reggae; es una banda sonora para la reflexión y la conexión. Las colaboraciones con pesos pesados del género como Slightly Stoopid, Rebelution y Collie Buddz han ampliado aún más su alcance y solidificado su posición como una figura central en el floreciente movimiento reggae-rock. Con sus últimos lanzamientos, Woodruff continúa empujando los límites del género, invitando a los oyentes a un mundo de serenidad sonora y exploración introspectiva, un espacio donde los ritmos reggae se encuentran con el ambiente electrónico, creando un sonido que es únicamente Stick Figure.