
Los Russian Village Boys son una fuerza caótica y transgresora en la música electrónica, fusionando techno contundente, ritmos energéticos y una estética satírica poscomunista. Originarios de Rusia pero adoptados a nivel global, su sonido es una mezcla salvaje de elementos folclóricos tradicionales, líneas de bajo industriales y un humor absurdo, creando una experiencia sonora tan impredecible como electrizante. Desde su aparición a mediados de la década de 2010, los Russian Village Boys se han consolidado como provocadores e innovadores. Su éxito *Salo* se convirtió en un fenómeno viral, catapultándolos al escenario internacional con su energía implacable y su homenaje irónico a la cultura de Europa del Este. Desde entonces, se han convertido en favoritos de los festivales, conocidos por sus actuaciones explosivas y sus icónicos chándales Adidas. Culturalmente, los Russian Village Boys son una paradoja: se burlan y celebran al mismo tiempo las peculiaridades de su herencia. Sus videoclips, a menudo absurdos y visualmente impactantes, se han convertido en su sello distintivo, combinando comedia slapstick con arte vanguardista. Colaboraciones con artistas como Nina Kraviz y apariciones en festivales como Tomorrowland han consolidado su reputación como íconos vanguardistas. Actualmente, el dúo sigue rompiendo moldes, lanzando nuevos temas que desafían las convenciones de género y explorando proyectos multimedia que difuminan las fronteras entre música, arte y performance. Con una base de fans global en crecimiento, los Russian Village Boys no son solo una banda—son un fenómeno cultural.



