
Reverend and The Makers, el colectivo de Sheffield liderado por el siempre provocador Jon McClure, no solo ha sobrevivido al cementerio indie de finales de la década de 2000; ha prosperado. El ingenio lírico de McClure y el sonido en constante evolución de la banda, un cóctel de arrogancia indie rock, toques electrónicos y energía dance-punk, han consolidado su lugar como pilares de la escena del norte de Inglaterra. Los primeros álbumes, como "The State of Things", ofrecieron himnos indie explosivos, mientras que trabajos posteriores se inclinaron hacia un sonido más experimental, impulsado por sintetizadores, mostrando una voluntad de superar los límites más allá de sus comparaciones iniciales con Arctic Monkeys. Las apariciones como teloneros de Oasis y el lanzamiento de su álbum debut los impulsaron a la atención del público, pero es su fiel base de fans, construida sobre una base de conciertos en vivo electrizantes y composiciones relevantes, lo que los ha mantenido relevantes. Las colaboraciones de McClure con artistas como Roots Manuva y su continuo activismo añaden capas a la narrativa de la banda. Álbumes recientes como "The Death of a King" demuestran una madurez y un lado introspectivo, demostrando que Reverend and The Makers son mucho más que una simple nota al pie de página indie; son una voz vital en la música británica, reinventándose constantemente sin dejar de ser fieles a sus raíces del norte.