
Reg Ina no solo susurra sueños; está creando paisajes sonoros enteros. Esta artista austriaca, Regina Reichherzer de nacimiento, se ha labrado un nicho con su distintiva marca de electrónica introspectiva, teñida con los ecos melancólicos del shoegaze y la energía pulsante del trip-hop. Piensen en Massive Attack meditando en una catedral, o en Beach House remezclando a Björk. Sus primeros experimentos en la floreciente escena electrónica de Viena sentaron las bases, pero fue el lanzamiento de su EP, "Ephemeral Echoes", lo que realmente anunció su llegada, ganándole elogios de la crítica por sus melodías inquietantes y su lirismo profundamente personal. La música de Reg Ina no está diseñada para el club; es para el oyente solitario que busca consuelo y conexión en igual medida. Su diseño de sonido es meticuloso, superponiendo sintetizadores brillantes y voces etéreas para crear una experiencia inmersiva. Sus recientes colaboraciones con artistas visuales han visto su música trascender lo puramente auditivo, transformándose en actuaciones multisensoriales. Actualmente, se rumorea que está trabajando en un álbum de larga duración, prometiendo una exploración más profunda de su sonido característico y una continua evolución de su cautivador arte.