
PLK no es solo un rapero; es un arquitecto sónico, que construye meticulosamente paisajes sonoros que reflejan la valentía y la gloria de la vida francesa moderna. Proveniente de los suburbios parisinos, su música entrelaza los ritmos contundentes del trap con la sensibilidad melódica del R&B contemporáneo, creando un sonido característico que es a la vez introspectivo e himnístico. Inicialmente conocido por su destreza en el freestyle, PLK (nombre real Mathieu Pruski) cimentó su lugar en la escena del rap francés con sus primeros mixtapes y colaboraciones. Sin embargo, fue su álbum debut, "Polak", el que lo impulsó al éxito masivo, mostrando su talento lírico crudo y su habilidad para crear ganchos instantáneamente memorables. Siguió este triunfo con proyectos aclamados por la crítica como "Enna" y "2069'," demostrando su versatilidad y crecimiento artístico. El impacto cultural de PLK radica en su capacidad para conectar con un público amplio sin dejar de ser fiel a sus raíces. Evita las trampas de perseguir tendencias, centrándose en cambio en una narración auténtica y explorando temas de ambición, identidad y las luchas de la vida cotidiana. Las colaboraciones con artistas como Ninho, SCH y Hamza han consolidado aún más su posición como una fuerza importante en el hip-hop francés. Recientemente, PLK continúa de gira extensamente e insinúa nuevas direcciones musicales, solidificando su papel como una voz líder para una generación.










