
Los Pixies son los arquitectos del ADN del rock alternativo, una banda cuyas melodías afiladas y narrativas surrealistas transformaron el panorama musical. Surgidos de Boston a finales de los años 80, su sonido—una mezcla explosiva de surf rock, punk y pop ruidoso—desafió cualquier categorización. Con los gritos primarios de Black Francis y las líneas de bajo hipnóticas de Kim Deal, los Pixies popularizaron el dinámico contraste entre lo fuerte y lo suave que luego inspiraría a gigantes como Nirvana y Radiohead. Su trayectoria es una historia de adoración underground e influencia monumental. Álbumes como *Surfer Rosa* (1988) y *Doolittle* (1989) se convirtieron en clásicos del género, combinando guitarras abrasivas con letras crípticas sobre violencia bíblica, extraterrestres y relaciones fracturadas. Aunque se separaron en 1993, su legado creció, culminando en un exitoso regreso en 2004 que reintrodujo su música a una nueva generación. El impacto cultural de los Pixies es incalculable. Redefinieron lo que podía ser el rock alternativo, inyectándole energía cruda y profundidad intelectual. Sus colaboraciones, aunque escasas, han sido impactantes, incluyendo contribuciones a bandas sonoras como la de *Fight Club*. En años recientes, la banda ha lanzado nuevo material, como *Beneath the Eyrie* (2019), demostrando que su chispa creativa sigue intacta. Con una agenda de giras implacable y un compromiso inquebrantable con su visión artística, los Pixies siguen siendo una fuerza vital en el rock.


