
Ogazón no solo está creando ritmos; está esculpiendo paisajes sonoros, vastos y texturizados, que parecen emerger de los cañones de concreto del descontento urbano y florecer con una belleza inesperada. El productor mexicano, nacido y criado en el corazón de Guadalajara, fusiona la crudeza del trap y el hip-hop con los susurros etéreos de la electrónica ambiental, creando un sonido que es a la vez agresivamente vanguardista y profundamente melancólico. Su avance llegó con "Deseo", una pista que encapsuló perfectamente su estilo característico: sintetizadores en capas, 808s distorsionados y un sample vocal inquietante que se adentra en el subconsciente del oyente. A esto le siguieron colaboraciones con raperos underground locales, consolidando aún más su reputación como un actor clave en la floreciente escena hip-hop de Guadalajara. La música de Ogazón habla de las ansiedades y aspiraciones de una generación que lidia con cambios rápidos, ofreciendo una banda sonora tanto para sus luchas como para sus sueños. Su impacto cultural es innegable; está redefiniendo cómo suena la música urbana mexicana, superando los límites e inspirando a una nueva ola de productores. Recientemente, Ogazón ha estado experimentando con la incorporación de instrumentación tradicional mexicana en sus producciones, lo que insinúa una nueva y emocionante dirección para su sonido. ```