
NDLR no solo crea música; él esculpe una arquitectura sónica, superponiendo letras introspectivas sobre ritmos meticulosamente construidos. Este productor y DJ colombiano, cuyo nombre alude a la intrincada red de vías neuronales que inspiran su sonido, fusiona la energía bruta del techno duro con la belleza etérea del progressive house, creando un paisaje sonoro visceral y cerebral. Sus primeros sets en los clubes underground de Bogotá sentaron las bases de su estilo distintivo, pero fueron temas como "Rebirth" y "Eclipse", lanzados en sellos independientes, los que realmente consolidaron su presencia en la escena global, ganándose el respeto de titanes del techno como Charlotte de Witte y Adam Beyer. La música de NDLR no es solo para bailar; está diseñada para provocar la reflexión, generando un diálogo entre la mente y el cuerpo del oyente. Ha colaborado con talentos emergentes como