Mudvayne no solo entró en la escena del metal, sino que se estrelló en ella, un grito primario que resonaba desde los campos de maíz de Peoria, Illinois. Surgido a finales de los 90, este cuarteto se hizo un hueco con su inquietante mezcla de complejidad del metal progresivo, agresión del nu-metal y una presentación visual teatral, a menudo grotesca. Piensa en Slipknot conoce a Tool, con una buena dosis de gruñidos de death metal añadidos para darle sabor. Sus primeros álbumes, *L.D. 50* y *The End of All Things to Come*, cimentaron su reputación por arreglos densos, compases complejos y la entrega vocal visceral de Chad Gray, que oscila entre melodías suaves y rugidos guturales. Aunque nunca fue totalmente abrazado por el público general, la visión artística intransigente de Mudvayne y su musicalidad técnicamente competente les granjearon una base de fans devotos. Las giras con Pantera, Slipknot y System of a Down solidificaron su posición como una fuerza a tener en cuenta. A pesar de un paréntesis en el que Gray lideró Hellyeah, la banda se reunió en 2021, inyectando una dosis muy necesaria de caos controlado de vuelta al panorama del metal, y continuando demostrando que la originalidad, por perturbadora que sea, puede prosperar. Sus recientes apariciones en festivales y anuncios de giras indican un renovado compromiso con su marca única de terror sonoro y visual.