
Como un puño con púas a través del vitral de la tradición del heavy metal, Midnight emerge, una entidad sónica forjada en el crisol del sucio underground de Cleveland. Más que una banda, un grito primario, Midnight, liderado por el enigmático Athenar, vomita una mezcla de veneno black metal, arrogancia speed metal y desafío punk rock. Imaginen a Venom luchando contra Motörhead en un bar de mala muerte mientras Discharge musicaliza la pelea. Desde su surgimiento a principios de la década de 2000, Midnight ha labrado un camino implacable, marcado por lanzamientos como "Satanic Royalty" y "Rebirth by Blasphemy", álbumes que redefinieron la extremidad sin sacrificar ni una pizca de riffs pegadizos y para headbanging. Han realizado giras sin descanso, difundiendo su evangelio de suciedad y furia por todo el mundo, construyendo una base de seguidores devotos que anhelan las actuaciones en vivo visceralmente crudas y sin complejos de la banda. El impacto de Midnight radica no solo en su música, sino en su actitud: un dedo medio al mundo pulido y desinfectado del metal moderno. La visión de Athenar es singular: crear música que sea peligrosa, rebelde y, sobre todo, DIVERTIDA. Su producción más reciente continúa esta trayectoria, un testimonio del compromiso inquebrantable de Midnight con la depravación sonora.