
Legion of the Damned no solo toca thrash; lo convierte en un arma. Este cuarteto holandés, liderado por el rugido gutural de Maurice Swinkels, ha forjado una carrera basada en un metal implacable e innegablemente brutal que se nutre por igual de la precisión helada de los gigantes alemanes del thrash como Sodom y Kreator y del poder crudo y visceral de los padres fundadores del death metal. Formado a partir de las cenizas de Occult, Legion of the Damned rápidamente se labró su nicho con su debut en 2006, *Malevolent Rapture*, estableciendo un modelo sonoro construido sobre una velocidad vertiginosa, riffs furiosos y temas líricos impregnados de horror, guerra y ocultismo. Álbumes como *Cult of the Dead* y *Descent into Chaos* consolidaron su posición como una fuerza a tener en cuenta en la escena del metal europeo, ganándoles puestos en los principales festivales y giras junto a titanes del género. Legion of the Damned no está reinventando la rueda, pero la están conduciendo directamente a través de tu cráneo con una ferocidad implacable. Con una base de fans global dedicada y un calendario de giras incesante, continúan ofreciendo su marca de metal extremo, recordándonos que algunos sonidos se sirven mejor crudos e implacables. Sus últimos lanzamientos muestran a una banda que no teme refinar su agresión, asegurando su lugar a la vanguardia del resurgimiento del thrash moderno.