
Lanark Artefax no solo hace música; esculpe el sonido, forjando paisajes sónicos que se tambalean al borde del techno y la electrónica experimental. El productor escocés, envuelto en un aire de anonimato, crea composiciones intrincadas que son tan estimulantes intelectualmente como bailables. Imaginen a Aphex Twin luchando con Autechre en un almacén tenuemente iluminado de Glasgow: ese es un punto de partida, pero Lanark Artefax trasciende rápidamente la categorización fácil. Su sonido es un cóctel volátil de breakbeats, texturas distorsionadas y síntesis meticulosamente esculpida, a menudo infundido con una corriente subterránea melancólica, casi industrial. Su emergencia en la escena, inicialmente a través de EPs autoeditados y luego solidificada por lanzamientos en Warp Records, lo marcó como una fuerza a tener en cuenta. Pistas como "Touch Absence" se convirtieron en clásicos instantáneos, mostrando su capacidad para combinar estructuras rítmicas complejas con un diseño de sonido emocionalmente resonante. Lanark Artefax evita las tendencias fáciles, prefiriendo superar los límites de la música electrónica con cada lanzamiento. Si bien las colaboraciones siguen siendo raras, su influencia en la escena electrónica experimental es innegable. Actualmente, Lanark Artefax continúa explorando lo desconocido sónico, actuando en festivales selectos e insinuando nuevo material que promete desdibujar aún más las líneas entre el arte y el sonido.