La Inquisición no solo toca punk rock; lo empuña como una hoja oxidada, goteando comentarios sociales mordaces y una energía cruda e indómita. Originarios de España, esta banda forja un sonido que es partes iguales blitzkrieg al estilo de Ramones y el espíritu de confrontación de Crass, atemperado con un sabor ibérico único. Su música, una feroz mezcla de hardcore punk, street punk e indicios de oi!, es una banda sonora para el malestar social, entregada con una velocidad vertiginosa y una ferocidad sin complejos. Emergiendo de la escena underground, La Inquisición rápidamente ganó reputación por sus incendiarias presentaciones en vivo y sus letras con carga política. Álbumes como "Tiempos de Guerra" y "Estado Enfermo" consolidaron su estatus como voces cruciales de la disidencia, abordando temas de desigualdad, corrupción y las fallas del mundo moderno. Su avance llegó con el amplio reconocimiento por su mensaje intransigente y la pura intensidad de su asalto sónico. Más que una simple banda de punk, La Inquisición es una fuerza cultural, resonando con aquellos desilusionados por el status quo. Se erigen como un recordatorio de que el punk rock sigue siendo una forma de protesta vital y relevante, sin miedo a desafiar a la autoridad y exigir un cambio. Continúan de gira extensamente, llevando su mensaje de resistencia a audiencias en toda Europa y más allá.