
Journey, la icónica banda de rock, ha dejado una huella imborrable en la música con sus melodías épicas y letras que inspiran. Fundada en San Francisco en 1973, la banda comenzó explorando el rock progresivo, influenciada por artistas como Santana y Mahavishnu Orchestra. Sin embargo, fue su transición al rock arena a finales de los 70 lo que los convirtió en un fenómeno global. Con la voz imponente de Steve Perry y los riffs inconfundibles de Neal Schon, canciones como «Don’t Stop Believin’» y «Open Arms» se transformaron en himnos atemporales, fusionando emociones profundas con un sonido poderoso. Journey tiene el don de crear música que trasciende generaciones, uniendo a personas de todas las edades en torno a sus letras llenas de esperanza y superación. A pesar de los cambios en su alineación a lo largo de los años, su esencia permanece intacta, celebrada en conciertos multitudinarios y en cada reproducción de sus clásicos. Hoy, Journey sigue en activo, demostrando que su música—una mezcla de energía y sensibilidad—sigue siendo tan relevante como en sus inicios. Su legado no solo se mide en discos vendidos, sino en las vidas que han tocado, consolidándose como verdaderos pioneros del sueño rockero americano.