
Iggy Pop, nacido James Newell Osterberg Jr., es el padrino indiscutible del punk, una fuerza primaria de la naturaleza cuya energía cruda y autenticidad sin concesiones han redefinido el rock 'n' roll. Con un sonido que fusiona garage rock, proto-punk y blues, la música de Iggy es un asalto visceral a los sentidos, impulsado por sus voces feroces y su presencia escénica confrontacional. Surgido de la escena musical de Detroit a fines de los años 60 con The Stooges, Iggy fue pionero de un sonido crudo y minimalista que inspiraría a generaciones de artistas punk y alternativos. La trayectoria de Iggy es una montaña rusa de caos y reinvención. Tras la separación de The Stooges a mediados de los 70, colaboró con David Bowie en álbumes seminales como *The Idiot* y *Lust for Life*, que consolidaron su estatus como ícono del rock. Su éxito de 1977, "Lust for Life", sigue siendo un himno de rebeldía y resistencia. A pesar de sus luchas con la adicción y la indiferencia de la industria, su creatividad implacable y su arte transgresor lo mantuvieron relevante. Culturalmente, Iggy Pop es un símbolo de rebeldía y libertad, con sus actuaciones sin camiseta y su personalidad desinhibida que encarnan el espíritu del rock 'n' roll. Sus colaboraciones abarcan géneros y generaciones, desde Bowie hasta Josh Homme, y su influencia se extiende por el punk, el metal y la escena indie. Recientemente, Iggy ha explorado el jazz y la música ambient con *Free* en 2019, un álbum reflexivo que muestra su curiosidad artística perdurable. A los 76 años, Iggy Pop sigue siendo una leyenda viviente, un testimonio del poder de la expresión cruda y sin filtros.