
Como un marino curtido por las olas que lucha contra una tormenta, Hijo de la Tormenta empuña la distorsión y las letras introspectivas para conjurar una tempestad sonora tan catártica como cautivadora. Arraigado en el terreno fértil del rock chileno, su sonido bebe tanto de la energía cruda del grunge, las texturas expansivas del post-rock como de la belleza melancólica del shoegaze. Imaginen a My Bloody Valentine filtrado a través de la angustia del primer Soundgarden, todo cantado en español con el corazón de un poeta. Emergiendo de la escena underground de Santiago, Hijo de la Tormenta inicialmente construyó un fiel grupo de seguidores con presentaciones en vivo abrasadoras y EPs autoeditados. Su avance se produjo con el aclamado álbum *