Graveyard, la banda sueca de rock, ha pasado más de una década labrando su nombre en la historia del rock moderno con un sonido que combina lo clásico y lo contemporáneo de manera magistral. Originarios de Gotemburgo, el grupo surgió en 2006 con una propuesta que evoca el blues-rock y la psicodelia de los años 70, pero con un enfoque crudo y moderno que los distingue. Su música, que recuerda a íconos como Led Zeppelin y Black Sabbath, tiene un toque nórdico único que la hace inconfundible. Su álbum debut homónimo en 2007 fue aclamado por la crítica, pero fue *Hisingen Blues* en 2011 el que los catapultó al estrellato internacional, ganándoles un Grammy sueco y consolidándolos como referentes del revival del rock retro. La combinación de voces soulful, riffs potentes y melodías hipnóticas ha convertido a Graveyard en un nombre esencial en la escena rock global. Culturalmente, Graveyard destaca por su autenticidad. En una era de producción musical sobrecargada, ellos optan por un enfoque analógico, grabando con equipos vintage para preservar la esencia orgánica de su sonido. Sus conciertos son legendarios, llenos de una energía que oscila entre lo íntimo y lo explosivo. Han compartido escenario con bandas como Opeth y Mastodon, y su influencia se refleja en nuevas generaciones que reviven el rock clásico. Recientemente, lanzaron *6*, su sexto álbum de estudio, que explora nuevas fronteras sin perder de vista sus raíces. Con una carrera en constante evolución, Graveyard sigue siendo un faro para los amantes del rock en todo el mundo.