
Dogwood no solo toca punk; convierten la melodía en un arma. Durante más de dos décadas, esta banda de San Diego se ha labrado un espacio único en el panorama del punk rock, mezclando velocidad vertiginosa e instrumentación agresiva con melodías sorprendentemente pegadizas y letras introspectivas. Imaginen un diagrama de Venn con círculos etiquetados NOFX, Blink-182 y los primeros MxPx: Dogwood se sitúa directamente en el centro superpuesto, añadiendo su propia perspectiva distintivamente sincera y a menudo espiritualmente orientada. Formado a mediados de los 90, Dogwood construyó constantemente una base de seguidores leales a través de giras implacables y una serie de álbumes aclamados por la crítica en Tooth & Nail Records, incluidos los álbumes seminales "Everything Is Process" y "Matt Aragon". Su capacidad para pasar sin problemas del hardcore vertiginoso a los himnos pop-punk emocionalmente resonantes los estableció como una fuerza a tener en cuenta. Si bien los cambios de formación han sido constantes, la visión inquebrantable del líder Josh Kemble ha seguido siendo el ancla de la banda. La longevidad de Dogwood proviene no solo de su destreza musical, sino también de su compromiso de conectar con los fans a un nivel genuino. En los últimos años, han seguido de gira y lanzando música nueva, lo que demuestra que su marca de punk sincero y de alto octanaje sigue siendo tan relevante y vital como siempre.