
Divididos, el power trío argentino, no es solo una banda; es un terremoto sonoro que sacude los cimientos del rock nacional desde su formación en 1988. Surgiendo de las cenizas de Sumo, Ricardo Mollo, Diego Arnedo, e inicialmente Gustavo Collado (luego reemplazado por Catriel Ciavarella) forjaron un sonido que desafía la categorización fácil. Su música es un potente cóctel de hard rock, funk, folk y ritmos indígenas, infundido con un espíritu rebelde y un agudo comentario socio-político. Álbumes como "Acariciando lo áspero" y "La era de la boludez" cimentaron su estatus como innovadores que trascienden los géneros. Su auge llegó con sus electrizantes presentaciones en vivo y la distintiva voz de Mollo, así como su virtuosa interpretación de la guitarra. El contenido lírico de Divididos, a menudo impregnado de ironía y crítica social, resonó profundamente en una generación desilusionada por la inestabilidad política. Su impacto radica en su capacidad para combinar a la perfección arreglos musicales complejos con una energía emocional cruda. Colaboraciones con artistas como Las Pelotas resaltan su compromiso de ampliar los límites musicales. Hasta el día de hoy, Divididos continúa de gira extensamente, un testimonio de su perdurable influencia en el rock latinoamericano y su compromiso de superar los límites creativos. Su actividad reciente incluye giras constantes y la exploración continua de su sonido ecléctico.