Diana Ross es una leyenda viva, una artista cuyo nombre evoca elegancia, talento y un impacto cultural imborrable. Nacida en Detroit, Ross alcanzó la fama como la voz líder de The Supremes, el grupo femenino más exitoso de los años 60, con éxitos como "Where Did Our Love Go" y "You Can't Hurry Love". Pero Ross no se conformó con ser una estrella de grupo; su ambición la llevó a una carrera en solitario que redefinió la música popular. Con temas como "Ain't No Mountain High Enough" y "I'm Coming Out", fusionó soul, pop y disco en canciones que se convirtieron en himnos de empoderamiento y libertad. Su incursión en el cine, especialmente su papel nominado al Oscar en *Lady Sings the Blues*, demostró su versatilidad como artista. Ross no solo canta; interpreta, emociona y transforma. Hoy, con décadas de carrera a sus espaldas, sigue siendo un ícono de la música y un símbolo de perseverancia y reinvención. Diana Ross no es solo una estrella; es un faro de inspiración para generaciones pasadas, presentes y futuras.