
Coalesce no solo toca metalcore; lo convierte en un arma. Originaria de Kansas City, Missouri, la banda surgió a mediados de los 90, labrándose un nicho con su sonido implacablemente caótico y técnicamente exigente. Enraizada en el hardcore punk y el metallic hardcore, Coalesce pulveriza al oyente con una mezcla disonante de ritmos complejos, riffs angulares y la voz visceral y emocionalmente cargada de Sean Ingram. Imaginen a Botch luchando con Converge en una habitación llena de vidrios rotos. Sus primeros lanzamientos, como el EP *0:12 Revolution in Just Listening*, establecieron su reputación de agresión desenfrenada y arte sin concesiones. Después de un período de inactividad, Coalesce regresó con venganza, entregando álbumes como *Ox* (2009) que mostraban un enfoque refinado, aunque aún brutalmente intenso, de la composición de canciones. Su impacto se extiende más allá de simplemente influir en innumerables bandas de metalcore y mathcore; representan una dedicación a la integridad artística, negándose a suavizar sus bordes para un atractivo más amplio. Si bien se han producido cambios de personal a lo largo de su carrera, el espíritu central de Coalesce – demolición sónica entregada con una precisión meticulosa – sigue siendo una constante. La banda ha colaborado con artistas como Justin Broadrick de Godflesh, cimentando aún más su lugar en el panteón de la música extrema. Actualmente activo, Coalesce continúa desafiando y redefiniendo los límites de la música heavy, dejando un rastro de destrucción sónica a su paso.