
Chainska Brassika no solo tocan ska; lo detonan con un cóctel molotov de energía punk y sensibilidad dub. Este colectivo de nueve miembros, originario del Reino Unido, ha pasado la última década labrándose un nicho como proveedores de ska-punk de alto octanaje y con una fuerte carga política. Su sonido, una mezcla estridente de ritmos de skanking, metales abrasadores y letras mordaces, se nutre en gran medida de las tradiciones de The Specials y Operation Ivy, al tiempo que inyecta una buena dosis de dub y electrónica modernos. Ascendiendo en las filas del circuito de festivales del Reino Unido, las incansables giras y los explosivos espectáculos en vivo de Chainska Brassika consolidaron su reputación como un acto imperdible. Han compartido escenario con leyendas del ska como Bad Manners y The Skatalites, demostrando su temple entre la élite del género. Más allá de la música, su mensaje socialmente consciente, que aborda temas como la desigualdad y el ecologismo, resuena profundamente entre su creciente base de fans. Conocidos por su colaboración con el legendario toaster, Dennis Alcapone, sus álbumes continúan superando los límites, combinando elementos clásicos del ska con técnicas de producción contemporáneas. Actualmente, Chainska Brassika, según se informa, están trabajando en material nuevo, prometiendo entregar la misma energía contagiosa y letras que invitan a la reflexión que los han convertido en una fuerza a tener en cuenta en la escena ska contemporánea. No se trata solo de revivir un género; lo están reinventando para una nueva generación.