Bugle no es solo otra voz en la concurrida escena dancehall; es un cronista de la vida jamaicana, que ofrece comentarios sociales potentes con un ronquido crudo y emotivo que atraviesa el riddim. Emergiendo del terreno fértil de principios de la década de 2000, el sonido de Bugle es una mezcla potente de letras conscientes, ritmos contundentes y la sensibilidad melódica del reggae clásico. Piensa en el fuego de Sizzla Kalonji templado con una vulnerabilidad callejera que recuerda a Bounty Killer. Su gran avance se produjo con temas como "Exercise" y "What I'm Gonna Do", que mostraron su destreza lírica y su mirada implacable sobre los problemas sociales. Consolidó su lugar con éxitos posteriores que abordaron la pobreza, la violencia y las luchas de los jamaiquinos comunes, solidificando su reputación como una voz para los desamparados. El impacto de Bugle trasciende el simple entretenimiento; provoca el diálogo e impulsa el cambio positivo. Las colaboraciones con artistas como Protoje, Julian Marley y Popcaan han amplificado aún más su mensaje y ampliado su alcance. Los proyectos recientes incluyen su trabajo continuo para orientar a jóvenes artistas y su exploración continua de temas sociales complejos en su música. Bugle sigue siendo una fuerza vital en el reggae contemporáneo, un narrador cuyas letras resuenan mucho más allá del dancehall.