Impulsados por un potente cóctel de death metal progresivo y furia hardcore, All Shall Perish emergió del Área de la Bahía a principios de la década de 2000 como una fuerza que remodelaba el panorama del metal extremo. Evitando la simple brutalidad, su sonido, denominado "deathcore", entrelaza hábilmente un intrincado trabajo de guitarra que recuerda a bandas como Meshuggah y Opeth con las voces guturales y la intensidad cargada de breakdowns de pilares del hardcore como Hatebreed. Esta fusión, presente desde su debut *Hate. Malice. Revenge.*, rápidamente atrajo la atención. El implacable calendario de giras de la banda y la composición de canciones cada vez más sofisticada, mostrada en álbumes como *The Price of Existence* y *Awaken the Dreamers*, solidificaron su lugar como líderes del género. Si bien los cambios de formación han sido frecuentes, la visión central de la banda – un virtuosismo musical técnicamente deslumbrante mezclado con una agresión emocional cruda – permanece constante. Aunque inactivos durante varios años, el anuncio de su reunión en 2020 señaló un resurgimiento, prometiendo una nueva ola de brutalidad para una nueva generación de metaleros. All Shall Perish no solo ha escrito canciones; han creado himnos de desafío, asegurando su legado como arquitectos del metal extremo moderno.